
La voz del mar
Cura es un cortometraje en proceso que nace de la vida de una familia pescadora. La cámara se mueve al ritmo del mar y del manglar; acompaña manos que remiendan redes, una lancha marcada por los años y una radio encendida junto al altar. Lo cotidiano revela una memoria que se cuida y se transmite, como una conversación con la orilla.
Desde esa escala íntima, la película sugiere un horizonte mayor: la necesidad de resguardar el territorio ante presiones que llegan de fuera. Trabajamos con luz natural, sonido del entorno y tiempos que permiten respirar a las imágenes. Más que explicar, el filme propone mirar de cerca lo que sostiene a la comunidad y lo que está en juego.
Estado: en desarrollo…

