Ir al contenido
Catrina con guitarra en un balcón de casa de madera sobre la duna, con la luna llena al fondo.

La Catrina bajo la luna: una madrugada de perseverancia y cosmos.

Compartir

En la madrugada del 17 de octubre, nos embarcamos en una misión para unir dos universos en una sola imagen: la tradición de La Catrina y la majestuosidad de una superluna. Esta es la crónica de una noche de perseverancia, técnica y una carrera contra el tiempo antes de que saliera el sol.

La visión: unir dos mundos en una madrugada

La idea era capturar a La Catrina en una icónica casita de madera en la playa El Maviri, con la superluna descendiendo detrás de ella. Para lograrlo, la planificación fue clave. Nos levantamos a las dos de la mañana; mientras Brenda se maquillaba, yo preparaba todo el equipo fotográfico. El objetivo era llegar a la locación a las cuatro, justo a tiempo para el descenso del astro.

La preparación: una carrera contra el tiempo

Brenda Medina maquillada como calavera y Néstor López posan en la playa de Las Glorias al amanecer; una cabaña se ve al fondo.

Una vez en el lugar, utilizamos aplicaciones con GPS y de trayectoria lunar en tiempo real para confirmar el punto exacto desde donde debíamos hacer la toma. El cielo nublado amenazaba con arruinar nuestros planes, pero continuamos. Acompañé a Brenda para ayudarla a cargar el vestuario y los accesorios hasta la casita. Mientras ella se caracterizaba y colocaba velas LED en el balcón para crear la atmósfera, yo iba y venía, ajustando una cámara para la fotografía principal y otra para un time-lapse que documentaría todo el descenso de la luna.

La captura: entre la técnica y el amanecer

Con todo en su lugar, la comunicación por teléfono fue esencial. Dirigía las poses y posiciones de Brenda mientras ajustaba constantemente los parámetros de la cámara. La luz cambiaba a cada minuto con la inminente salida del sol a mis espaldas, lo que presentaba un desafío técnico considerable. Lograr una composición en la que la luna se alinee perfectamente detrás de un sujeto a esta distancia requiere una precisión milimétrica. Finalmente, con la luna ya muy abajo y los colores del amanecer pintando el cielo, terminamos. Fue una toma lograda justo a tiempo, un instante donde la tradición, la naturaleza y la perseverancia convergieron.

Eden Dusk
Compartir

Comentarios

Sé el primero en comentar.

Dejar un comentario

Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.